Perfil del acosador

Si bien no existen unas características comunes a todos los perfiles, suelen darse algunas de las siguientes condiciones:

  • Personas que no toleran en los demás un modo de hacer las cosas diferentes del que ellos consideran apropiado. El superior con puntos de vista distintos no acepta lo que para él es erróneo ni tolera la discrepancia respondiendo en consecuencia.
  • Personas incapaces de tolerar el estrés al que se ven sometidos, con lo que ejercen la misma presión que sienten sobre los demás. Como les humillan, humillan también; así se puede culpar al sistema y no asumir responsabilidad alguna.
  • Personas que utilizan la sensación de poder como ansiolítico.
  • Personalidades obsesivas: los individuos que presenta un carácter obsesivo tienen una inmensa necesidad de dominar, controlar, clasificar. Suelen apegarse a los detalles, a menudo en detrimento del resultado final. Quieren que las cosas se hagan de una manera determinada y no de otra. Tienen un carácter tozudo, obstinado y de un autoritarismo rígido.
  • Trastorno narcisista de la personalidad: son personas frías, calculadoras y carecen de estados de ánimo, saben privilegiar los elementos racionales sin permitir que los azares humanos les conmuevan, son individuos que saben abrirse camino en las empresas ya que son hábiles y seductores. Saben utilizar para su provecho el vínculo de la subordinación que les permite exclavizar al otro.
  • Trastorno paranoide de la personalidad

Perfil de la víctima

Cualquiera puede ser víctima de acoso psicológico. Nadie está a salvo, ya que la compleja combinación de factores que acontecen nos muestran que, simplemente las variables de un entorno laboral pueden fomentar que nos señalen con el dedo.

A pesar de todo, diversos estudios demuestran que hay determinadas personas que, por sus características personales, son más vulnerables, lo que facilita que las circunstancias se manifiesten contra ellas. De las investigaciones actuales deducimos que los rasgos que presentaban un número elevado de víctimas son los siguientes:

  • Autenticidad: personas que persiguen la autorrealización y el autoconocimiento, aunque sea a expensas de su propia comodidad
  • Personas que presentan un exceso de ingenuidad o buena fé y que no hacen frente desde el principio a quienes les intentan perjudicar. Estas personas pacíficas y no confrontativas, se resisten a ver el mal en el otro y tardan demasiado en advertir la trampa en la que están.
  • Eficacia y éxito: personas brillantes, eficaces y trabajadoras
  • Personas autónomas, independientes y con iniciativa
  • Personas con elevada capacidad empática, sensibilidad, comprensión del sufrimiento ajeno e interés por el desarrollo y el bienestar de los demás.
  • Diferenciación: trabajadores de raza, sexo, aspecto, ideología, aspecto…diferente al grupo en general.
  • Empleados que denuncian maniobras fraudulentas o ilegales existentes en el entorno laboral.