Los trastornos de Ansiedad que nos encontramos están recogidos en el DSM-IV (criterios diagnósticos según la Asociación Americana de Psiquiatría) y son los siguientes:

  • Trastorno de Pánico con y sin Agorafobia.El Ataque de Pánico se caracteriza por la aparición súbita de algunos de los siguientes síntomas: palpitaciones, ahogo o dificultad para respirar, sudoración, opresión en el pecho, sensación de atragantarse, mareo, naúseas, hormigueo, escalofríos, sensación de irrealidad, miedo a morir o a volverse loco. Estas sensaciones pasan en unos minutos, pero dejan el miedo a que vuelva a producirse, lo que llevaría, en algunos casos, a la Agorafobia.
  • Agorafobia.Aparece la ansiedad o el ataque de pánico en determinadas situaciones o lugares en los que pueda ser difícil recibir ayuda, o salir huyendo, como por ejemplo estar solo en casa, en lugares muy concurridos, o viajar en transporte público. Para evitar la ansiedad y las sensaciones descritas antes, se comienza a evitar esas situaciones, llegando incluso a no salir de casa, y limitando por tanto en gran medida la propia vida y autonomía.
  • Fobia Específica.Miedo a algunos animales (perros, arañas…), a la sangre, las tormentas, los ascensores, los aviones… con una respuesta de ansiedad muy acusada que lleva a evitar esos estímulos o se soportan con un gran malestar.
  • Fobia Social.Implica un miedo intenso a situaciones sociales en las que la persona teme hacer algo embarazoso, como hablar en público o con personas del sexo opuesto, por ejemplo.
  • Trastorno Obsesivo-Compulsivo.Las obsesiones son pensamientos o imágenes recurrentes que producen gran malestar. Las compulsiones surgen en respuesta a las obsesiones, y son conductas (lavado de manos, comprobaciones) o “actos mentales” (rezar, contar) de carácter repetitivo y exagerado que pretenden prevenir el malestar o evitar alguna supuesta consecuencia negativa.
  • Trastorno de Estrés Postraumático.Aparece en algunas personas que han sufrido un suceso traumático con riesgo o amenaza para su vida o la de allegados. La persona reexperimenta el trauma a través de imágenes persistentes, pensamientos, sueños, alucinaciones… con un gran malestar y activación (insomnio, irritabilidad, hipervigilancia…) y evitación de todo aquello que le recuerde el suceso, con bloqueo emocional y cognitivo, y sensación de desesperanza y apatía.
  • Trastorno de Estrés Agudo.Muy relacionado con el anterior, pero aparece durante el acontecimiento traumático o durante el mes siguiente.
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada.Preocupación excesiva por diferentes situaciones o acontecimientos de la vida cotidiana, con problemas de insomnio, irritabilidad, tensión muscular, etc