En cuanto a la duración de la terapia cada persona lleva su propio proceso terapéutico. El número de sesiones que se necesitan varía en función del tipo de problema que se trate, de la capacidad de aprendizaje de la persona, el tiempo transcurrido desde el inicio del problema, de la actitud y compromiso ante el tratamiento, es decir, son muchos los factores que intervienen. Si podemos decir que la terapia cognitivo-conductual es una terapia psicológica breve que se centra en la situación actual de la persona.

Las sesiones tienen una frecuencia semanal.