Los datos nos dicen que más del cincuenta por ciento de la población sufre, en algún momento de su vida, algún tipo de disfunción sexual. Lo importante es saber afrontar la situación sin responsabilizar a la pareja o sin culpabilizarnos a nosotros mismos por lo que está ocurriendo.

Es importante recalcar que cuando el sexo se convierte en una conducta que deja de producir placer o satisfacción, es que algo está ocurriendo y debemos consultar, si el problema persiste, con un profesional. Igualmente, si una persona “nunca” ha disfrutado con el sexo y lo tiene asociado a algo negativo a evitar, debe consultar con un profesional. La sexualidad es un componente más de nuestro bienestar personal y relacional directamente relacionado con la salud física y psicológica de la persona.

Los tipos de disfunciones sexuales se clasifican dependiendo de la fase de la respuesta sexual en la que se produzcan:

  • Fase de deseo:
    • Deseo sexual hipoactivo: Disminución de fantasías y deseos sexuales de forma persistente o recurrente con falta de interés para mantener relaciones sexuales.
    • Aversión sexual: Desagrado y aversión de relaciones sexuales.
  • Fase de excitación:
    • Trastorno de excitación sexual en la mujer: La antiguamente llamada “frigidez” y que consiste en la incapacidad para obtener o mantener una lubricación y otras respuestas fisiológicas de excitación.
    • Disfunción eréctil: La mal llamada “impotencia” que supone la incapacidad para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual (coito).
  • Fase orgásmica:
    • Trastorno orgásmico: Tanto en la mujer como el hombre es la ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase normal de excitación.
    • Eyaculación precoz y retardada: La primera se produce ante una excitación mínima y la segunda significa no poder llevarla a cabo en una relación sexual extensa.
    • Trastornos sexuales por dolor.
    • Dispareunia: Dolor genital asociado a la relación sexual (coito).
    • Vaginismo: Espasmos de la zona peritoneal de la mujer que interfiere en el coito.