En el aprendizaje básico que realizamos para poder manejarnos en la vida, nuestras circunstancias vitales nos pueden haber llevado a resolver los problemas que se nos presentaba de una forma que tuvo su función y eficacia en aquellas situaciones y con los medios y conocimientos que teníamos. Sin embargo, estas formas de resolver los problemas se incorporan como esquemas automáticos y los empleamos en situaciones actuales en las que no son eficaces y en las que ahora seríamos capaces de actuar de otra manera; sin embargo actuamos de la forma que aprendimos y sufrimos las consecuencias. Estos esquemas son muy básicos y afectan a gran cantidad de situaciones y problemas.

La identificación y modificación de esos esquemas de conducta del pasado, desde nuestra experiencia presente, es la clave del tratamiento. Los pasos que se dan son los siguientes:

  1. Identificación del problema actual.
  2. Modificación y solución de ese problema. Suele alcanzarse una situación en la que se puede llevar una vida normal, en la que sufrimiento básico se supera, pero queda todavía la debilidad hacia ese tipo de situaciones. Por eso se continúa con:
    • Identificación de los esquemas automáticos subyacentes y de algunas de las situaciones en las que se generaron.
    • Modificación de los esquemas y reconstrucción de los recuerdos y vivencias.

Las dificultades en el abordaje de estos trastornos suele estar relacionada con la baja colaboración que suelen presentar estos sujetos de cara a la terapia, ya que suelen acudir a ella a instancias de terceros (normalmente por las repercusiones relacionales del trastorno).