La terapia supone que cada uno tiene que hacer cambios en su comportamiento, que es la vía para lograr un progreso interior profundo. El seguimiento y apoyo para esos cambios se hace en sesiones individuales con cada miembro y luego en las sesiones conjuntas se pone en común el avance que se va dando. En ocasiones se da un problema psicológico en alguno de los componentes de la pareja que necesita terapia personal que puede hacer el propio terapeuta u otro psicólogo.

Los cambios son de comportamiento, por lo tanto no se trata solo de hablar, hay que poner en práctica lo necesario para poder convivir y disfrutar uno del otro. Un ejemplo muy frecuente es enseñar a la pareja como discutir, qué se puede decir y cómo lograr no callarse nada, pero sin hacer daño al otro. Aprender a plantear problemas de forma que se llegue a soluciones y no a discusiones estériles. Esto tiene su técnica y se aprende en las sesiones de terapia y se practica en casa.

La Terapia Cognitiva-Conductual

Hay tres principios básicos en terapia de pareja que nos dicen tres cosas fundamentales:

  1. Todos nosotros provocamos y mantenemos los mismos problemas de relaciones personales de los que nos quejamos. Pero no parece que nos demos cuenta de que lo estamos haciendo así, y por eso nos sentimos victimas y nos decimos que el problema es por culpa de la otra persona.
  2. Negamos nuestro papel en el conflicto porque el autoexamen resulta demasiado doloroso, y porque, sin que lo reconozcamos, el problema del que nos estamos quejando nos produce gratificación, algo estamos obteniendo con ello.
  3. Todos tenemos mucho más poder del que creemos para transformar las relaciones personales conflictivas…… siempre que estemos dispuestos a DEJAR DE CULPAR A LA OTRA PERSONA y nos CENTREMOS EN CAMBIAR NUESTRA PROPIA CONDUCTA.

La TERAPIA DE PAREJA COGNITIVO-CONDUCTUALse encarga de desenmarañar el complejo entramado de pensamientos, sentimientos y actitudes que están interrelacionando para generar el conflicto.

A veces los problemas residen en las interpretaciones erróneas que hacemos de lo que el otro dice o hace y que nos causan sentimientos desagradables. Otras veces está en actitudes de un miembro de la pareja que influye negativamente en el otro como el caso particular de los celos, la dependencia o el independentismo . En muchos casos el error está en la comunicación, o en no tener en cuenta la reciprocidad.

Todo ello puede dar lugar a un desajuste general de la relación o a desajustes en áreas determinadas como las actividades en común, los hijos, el trabajo fuera o dentro del hogar, las relaciones sexuales, o incluso la relación con la familia política.

Es muy importante que la pareja sepa que tiene opciones, que no es víctima de una mala relación. Que no solo es posible sino que se deben hacer responsables de cambiar la situación por muy difícil que parezca.